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PANENDOSCOPÍA

Saber de antemano que esperar puede ayudarlo a prepararse adecuadamente para una panendoscopía. La preparación adecuada es importante para ayudar a asegurar que su médico pueda ver todas las áreas del interior del esófago, estómago y duodeno para detectar cualquier anormalidad. Hable con su médico antes del examen para conocer más sobre sobre cómo se llevará a cabo el procedimiento.

CONTENIDO

¿CUÁNDO DEBE REALIZARSE EL PROCEDIMIENTO?

 

La panendoscopía es la endoscopia (del griego endon: dentro y  escopeo: mirar) que sirve para explorar el interior del esófago, estómago y duodeno. También se le llama esófago gastro duodenoscopia (abreviado EGD) y como se mira toda la parte superior del tubo digestivo a veces se denomina panendoscopía  (del griego  pan, todo). Algunas personas la llaman simplemente endoscopia, pero la colonoscopia o la rectoscopia por ejemplo también son endoscopias, sólo que en este caso sirven para mirar el colon y el recto respectivamente.

 

La panendoscopía se realiza habitualmente con el fin de evaluar problemas del esófago, estómago y duodeno y para tomar biopsias. También permite hacer tratamientos, como la extirpación de pólipos, coagular lesiones sangrantes o dilatar zonas estrechas que pueden aparecer después de una operación o en algunas enfermedades. Es, asimismo, el método más eficaz para valorar la causa de hemorragias que tengan su origen en el tubo digestivo superior.

La panendoscopía debe ser solicitada por un médico. Hay diversos motivos para hacerla:

1.- Estudio de distintos síntomas

  • Disfagia o dificultar para tragar

  • Reflujo de larga evolución o que no mejora con tratamiento médico

  • Dolor abdominal

  • Vómitos

  • Estudio de anemia ferropénica (por falta de hierro) en varones adultos o mujeres tras la menopausia

  • En algunos casos de falta de vitamina B12

  • Confirmar el diagnóstico de enfermedad celiáca mediante biopsias duodenales

 

2.- Seguimiento de enfermedades

 

  • Control de esófago de Barrett

  • Control de la displasia o metaplasia gástricas

  • Hacer un seguimiento de un hallazgo previo de pólipos

  • Obtener muestras de tejido para biopsia

 

3.- Tratamiento de lesiones

 

  • Coagulación de úlceras u otras  lesiones sangrantes como varices

  • Extracción de objetos impactados en el esófago

  • Extirpación de pólipos

  • Dilatación de estenosis – áreas estrechas-

  • Colocación de prótesis

  • Colocación de sondas para alimentación

Mediante esta técnica, se pueden detectar tumores en estado precoz. Mediante la extracción de pequeñas muestras de mucosa, que posteriormente son estudiadas al microscopio, se puede hacer la distinción entre lesiones benignas y malignas.

 

ANTES DEL PROCEDIMIENTO

 

El estómago debe estar completamente vacío. Evitará la ingesta de alimentos sólidos y líquidos desde la noche anterior.

Habitualmente no hay que tomar laxantes pero se necesita un ayuno previo de al menos 8 horas para permitir que el estómago se vacíe. 

El día de la prueba al paciente se le suele poner una vía endovenosa, es decir un catéter fino y flexible en una vena de un brazo, a través de la cual se pasarán medicamentos sedantes y analgésicos a lo largo del procedimiento. A veces se usa también un spray para dormir la garganta que tiene lidocaína. Una vez que el paciente esté sedado se introduce a través de la boca el gastroscopío, que es un tubo flexible con una cámara en su extremo. Se visualiza de manera progresiva el esófago, el estómago y el duodeno.

En caso de que deba tomar alguna medicación, lo hará cuanto antes y ayudándose con pequeños sorbos de agua. Es importante no tomar antiácidos y no fumar antes de la prueba, si el paciente está tomando anticoagulantes (aspirina u otros fármacos), si padece algún problema cardíaco o respiratorio importante o alguna enfermedad infecciosa del tipo de la hepatitis, etc.

 
 

DURANTE EL PROCEDIMIENTO

 

El anestésico local dificulta la deglución, pero esto desaparece poco después del procedimiento. El endoscopio suele provocar algo de náuseas en la parte posterior de la garganta. Puede haber una sensación de gas y se puede sentir el movimiento del endoscopio en el abdomen. Asimismo, es posible que las biopsias no se sientan. Debido a la sedación intravenosa, es probable que usted no sienta ninguna molestia y que no tenga recuerdos del examen.

 

Cuando usted despierta, puede sentir un poco de distensión a raíz del aire introducido a través del endoscopio, pero esto desaparecerá en poco tiempo. El paciente se acuesta sobre su lado izquierdo, y se coloca el extremo del gastroscopio en su boca. Mientras el médico va introduciendo suavemente el endoscopio, el paciente debe ir tragando (la sensación de tragar un pedazo grande de alimento). Al llegar al estómago, es necesario introducir aire para separar sus paredes y poder maniobrar en su interior. Esto puede producir flatulencia (necesidad de eructar). La exploración suele completarse en 10-15 minutos, y el paciente puede dejar el hospital poco después.

DESPUÉS EL PROCEDIMIENTO

 

 

Luego de su gastroscopía, será llevado al área de recuperación hasta que hayan pasado los efectos de los medicamentos. Posteriormente podrá ir a su domicilio.

 

Normalmente podrá hacer su dieta normal y reanudar su medicación habitual a no ser que se le aconseje lo contrario. Se le suele recomendar a los pacientes que no conduzcan durante el resto del día si se les ha puesto un sedante. Es práctica habitual entregar el informe de la prueba el mismo día que esta se hace. Es importante conservar una copia de dicho informe y llevarla a futuras consultas porque ayudará a su médico en la toma de decisiones.

Cualquier duda que se le presente, favor de consultarlo con su médico o con nuestro personal en GASTRICA para que lo puedan ayudar.